sábado, 18 de mayo de 2013

Reforma política reloaded


La llamada reforma política a nivel federal contraataca en México, ahora recargada o reloaded. Tiempo atrás, en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, las reformas en materia político electoral fueron fallidamente puestas en la mesa de negociación. Ahora, en el sexenio de Peña Nieto, las reformas políticas vuelven a la luz, con cierto consenso político y con el halo del Pacto por México. Habrá que ver qué pasa.

Aunque en el pasado el PRI y el PRD se opusieron a las reformas políticas que promovía el PAN y el entonces presidente Calderón, actualmente las cosas no son iguales. Tanto el PAN como el PRD en el Senado de la República acordaron presentar en esa cámara legislativa una reforma política, misma que es coincidente en varios puntos con la presentada en el sexenio pasado y adiciona otros puntos más. En resumen, la iniciativa de reforma política consta de treinta temas importantes para la consolidación de la transición hacia la democracia en México.

La propuesta en comento contiene reformas para crear los gobiernos de coalición con un jefe de gabinete, reconocer en los gobiernos comunitarios un cuarto nivel de gobierno a nivel constitucional, así como darle autonomía al CONEVAL e independencia a la PGR. Además, contempla el ballotage o segunda vuelta electoral, la reelección legislativa, la eliminación del fuero, incluido el presidencial, y la reforma política en el Distrito Federal.

También, propone la fiscalización anticipada y durante las campañas de todos los recursos de partidos y candidatos, la pérdida de la candidatura y registro para el partido que rebase los topes de gasto durante las campañas, la nulidad de la elección, la destitución del cargo e inhabilitación del candidato –cuando el sobrepaso de los recursos gastados se acredite concluidos los comicios. De igual forma, plantea sanciones penales por la transmisión de propaganda o publicidad encubierta, la revocación de la concesión de radio y televisión cuando el medio intervenga ilegalmente en las campañas electorales. Además, obliga a los encuestadores a publicar y revelar la metodología, las fuentes de financiamiento y potenciales conflictos de interés con partidos, candidatos, gobiernos e intereses económicos o mediáticos, entre otros puntos.

Entre demás cuestiones de la propuesta de reforma política que se está elaborando en el Senado, valdría la pena resaltar que la reelección tendría que ser tanto para los cargos legislativos como para los cargos ejecutivos. En ese sentido, si la reelección es un mecanismo para tratar de reforzar la rendición de cuentas y la profesionalización de los cuadros políticos y administrativos gubernamentales, no queda claro por qué la reforma no contempla la reelección de los alcaldes y del propio presidente.

En otros países que cuentan con este mecanismo, como los Estados Unidos, Brasil, Chile y Argentina, por solo nombrar algunos del continente, si bien la reelección per se no asegura la rendición de cuentas, sí afirma que los órdenes de gobierno más próximos a la ciudadanía, es decir, el gobierno local o municipal y el poder legislativo, tengan que rendir cuentas periódicamente mediante el principal mecanismo de la democracia minimalista: las elecciones. Es decir, apuntala la efectividad del voto. Para esto, los períodos de mandato se tendrían que acortar a, por lo menos, cuatro años y los partidos políticos perderían un poco de fuerza frente al legislador o alcalde, según el caso. Pero este es un largo tema de discusión que no cabe en este artículo de opinión.

Con todo, es importante resaltar que tanto los partidos en el Congreso de la Unión como en el Pacto por México están tratando el reformar las normas que regulan a la política, la administración pública y a las elecciones en México, lo cual es un avance importante para la democracia mexicana. Habrá que ver qué pasa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario