viernes, 24 de abril de 2020

 El 4/20 y el cabildeo de la mariguana en México
Este pasado lunes 20 de mayo (May 20th en inglés) se festejó el 4/20, es decir, el día mundial de la mariguana. Con esta fecha como escusa, nos vamos a referir aquí sobre el cabildeo que en México se ha estado haciendo en torno al cannabis. Con muchos grupos cabildeando, aristas y un tema por demás polémico, vale la pena enterarse del estado de la situación del asunto y relajarnos un poco (o un chingo) de los temas que hacen a la crisis el Covid-19.

Desde el año 2000 todos los partidos han ingresado al Congreso de la Unión, proyectos de ley que buscan regular la mariguana a nivel federal. En los últimos cinco años han ingresado más de setenta iniciativas de leyAsí, en la actual legislatura, ya van dieziniciativas presentadas en el Senado y tres en la Cámara de Diputados. Con sus singularidades buscan regular su cultivo, producción e industrialización,  tenencia, penalización, consumo y comercialización medicinal y recreativaCabe resaltar que en el 2017, los diputados modificaron la Ley General de Salud y el Código Penal Federal para permitir su uso medicinal y científico.

Así las cosasentre octubre del año pasado febrero del corrientelas comisiones unidas de Salud, Justicia y Estudios Legislativos, con la participación de la Junta de Coordinación Política del Senado, emprendieron la tarea de, por fin, legislar la materia. Para esto se realizaron foros, audiencias y actividades informativas para que, los especialistas y cabilderos que representan a una amalgama plural de organizaciones y empresas, interactuaran con los legisladores. Es decir, el Senado abrió sus puertas de acceso para que el cabildeo se desplegaraen este tema.  

Por supuesto que este asunto trae muchas y diferentes visiones, como los temas científicos versus los éticos, los de seguridad contra los de desarrollo económico, etcétera. Pero también hizopalpables las contrariedades del propio cabildeo. Mientras los grupos y empresas más organizadas y con mayores recursos actuaron con más ascendencia sobre los legisladores, los grupos con menor pericia y fondos para cabildear tuvieron menos influencia.

Así, este tema también muestra las deficiencias en la legislación sobre cabildeo. Mientras sólo hay registrados cinco personas físicas (tres son mujeres) y una persona moral que declaran, como tema de interés, la legalización de la mariguana, es sabido que han estado cabildeando un número muy superior de cabilderos con este tema de interésPor ejemplo, fueron sonadas las participaciones de Khiron Life Science (que contrató a Vicente Fox), Aurora Cannabis, Constellation Brands (sí, la empresa cervecera), Canopy Latam y el Grupo Promotor de la Industria del Canabis (que agrupa a 25 empresas mexicanas).   

Desafortunadamente la pandemia del coronavirus, las presiones de algunos cabilderos y la falta de acuerdos legislativos, especialmente en el partido mayoritario, hicieron que el tema volviera a la congeladora legislativa del Senado. Habrá que esperar, quizá al año que entra, para ver si la mariguana es regulada y legalizada para beneficio de todos y todas.

jueves, 23 de abril de 2020

El lobby del cabildeo

A principio de 2020 me invitaron muy amáblemente a publicar una columna sobre cabildeo en el periódico ContraRéplica de Puebla. Son columnas de opinión cortas, con la intención de tratar y divulgar la discusión sobre el tema. Aquí está el compendio de publicaciones hasta el momento.


Breve introducción teórica al cabildeo.

El lobbying o cabildeo no es un tema nuevo. Se trata de un ejercicio intenso del derecho de petición. Así, tanto en México como América Latina ha venido creciendo su notoriedad, práctica y estudio con el advenimiento de las transiciones hacia la democracia. Y es justamente esto lo que intentaremos hacer en este espacio denominado El lobby del cabildeo: poner al lobbying y/o cabildeo bajo la lupa.

Como primer punto, el lobbying es lo mismo que el cabildeo. Mientras unos prefieren usar el anglicismo, otros optan por utilizar un término en castellano para referirse a lo mismo. Por su puesto que cada país tiene sus singularidades y su propia cultura política, pero la materia es la misma y, en consecuencia, su concepto no varía si le llamamos lobbying, lobby, cabildeo o gestión de intereses. Entonces, poniéndolo con el término comúnmente usado en México: ¿qué es el cabildeo?

Para definirlo con precisión, como argumenta Anthony Nowness (2006)1, se tiene que abundar sobre la noción de que es un proceso constante, comprendido por una variedad de técnicas y prácticas de persuasión donde, más allá de los recursos de los grupos y sus estrategias, la información es el principal bien de transacción. Así, el cabildeo es realizado por una diversa amalgama de organizaciones interesadas en los distintos asuntos del gobierno, además de que es llevado a cabo tanto en los tres órdenes de gobierno –Federal, Estatal y Municipal– como en sus tres ramas –Ejecutiva, Legislativa y Judicial. 

Por otro lado, el cabildeo involucra actores activos y pasivos. Los primeros son los ciudadanos y grupos de interés que ingresan sus demandas al sistema político. Los segundos son los representantes y servidores públicos, es decir, los que reciben el cabildeo. Entonces, los que cabildean no forman parte de ningún cuerpo colegiado del poder público, porque éstos son sujetos de recibir cabildeo y, en todo caso, ejercitan el contra-cabildeo.

Una vez definido y comprendido que los grupos de interés y los individuos de la sociedad civil son los que cabildean, habría que preguntarse qué tipo de estratégias y tácticas de cabildeo se utilizan, si es una forma de presión o persuasión, dónde y para qué se lleva a cabo; asimismo, quién financia esos esfuerzos, qué son los grupos de interés, cómo se relacionan éstos y el cabildeo con la democracia y por qué ha crecido tanto en los últimos años, en México como en América Latina.

Todas estas y más preguntas serán puestas a consideración en este espacio. Mismo que, por motivos de extensión, llega a su fin por esta entrega.



Feminicidios, marchas y cabildeo.

No se pretende en esta columna agregar más palabras sobre los casos de feminicidios que aquejan a Puebla y todo México, sino aprovecharlos para resaltar el cabildeo que se está desarrollando, en parte, a raíz de estos crímenes. En resumen: las actuales marchas contra los feminicidios y la inseguridad, son una manera de cabildear.

Al cabildeo se lo puede dividir en dos: en directo e indirecto. El primero es el tradicional, el que se lleva a cabo cara a cara y hacia adentro de los límites físicos del poder público. El segundo es el que se realiza hacia afuera de esos confines. Es decir, el cabildeo indirecto o de base -grassroots lobbying en inglés- es visible cuando algún grupo de interés, generalmente de la sociedad civil, realiza una manifestación para incidir en la opinión pública.

Con protestas en las calles, campañas en los medios de comunicación y en las redes sociales, por mencionar algunas de las tácticas y los espacios donde este tipo de cabildeo se despliega, los grupos -como pueden ser 33 Mujeres AC para los feministas, ANECPAP para el caso de los de estudiantes universitarios y ANUIES para las universidades y sus directivos- primero procuran influir en la opinión pública. Posteriormente estos buscan acceder a reuniones para, ya de manera directa, persuadir a los tomadores de decisiones sobre alguna legislación o política pública.

También existen estrategias mixtas de cabildeo. Como lo vimos con las marchas que se llevaron a cabo este pasado miércoles de ceniza en Puebla y las subsiguientes como la denominada Mega Marcha Universitaria, hubieron esfuerzos inéditos y conjuntos entre grupos de la sociedad civil, grupos feministas, estudiantes y directivos de la BUAP y la UPAEP. En esta ocasión se dio un cabildeo cruzado, directo e indirecto a la vez.

Hubo cabildeo indirecto porque se realizaron marchas multitudinarias con alto impacto en la opinión pública, acompañado de mucha actividad en las redes sociales. Asimismo existió cabildeo directo porque, los rectores de las mencionadas casas de estudio mantuvieron juntas puntuales con el gobernador del Estado. Y se dio un esfuerzo de cabildeo cruzado porque actores con intereses y afiliaciones disímiles, supieron juntarse en pro de la seguridad y contra los feminicidios.

Claro que hay diferentes mecanismos de participación ciudadana, pero el cabildeo directo y/o indirecto es una manera eficiente de presionar o persuadir a las autoridades. Como este fenómeno es más conocido por su mala fama y los casos de corrupción, así como por ser casi exclusivo de los grupos empresariales, los grupos feministas y de la sociedad civil buscan definir sus actividades con otros términos. Pero estos son errores conceptuales: el cabildeo es una forma asertiva y no exclusiva de gestionar intereses, como quedó demostrado en Puebla. Y más que negarlo, hay que mejorarlo.



Mas púrpura para el padrón de cabilderas del Senado.

Retomando el análisis del cabildeo y la relevancia que tiene el que muchas mujeres están haciendo de manera indirecta, como por ejemplo con la marcha del pasado domingo 8 de marzo y su huelga del lunes 9, muy brevemente vamos a referirnos al crecimiento de las cabilderas profesionales y su gestión directa de intereses.

Una manera de hacerlo es remitiéndonos al Padrón de Cabilderos del Senado de la República -que ya debería cambiar su nombre por el de Padrón de Cabilderas y Cabilderos. Precisamente, en el año 2010 se promulgaron reformas a los reglamentos interiores de las dos cámaras que componen al Congreso de la Unión. Estas incluyeron un capítulo en cada lineamiento que, por primera vez, reguló y le dio reconocimiento legal a la profesión. Por cierto, en América Latina son sólo cuatro países hasta el momento los que cuentan con algún tipo de reglamentación sobre el cabildeo: Perú, México, Chile y Colombia.

Basta por ahora decir que, aunque esta norma es muy escueta y tiene muchos faltantes, sentó las bases para el desarrollo formal del cabildeo y abrió las puertas para una posible ley particular de este fenómeno, tanto a nivel federal como estatal y municipal. Así, esta reglamentación definió a la actividad y a sus actores, de igual forma que instó a quienes la ejercían, de hecho pero no de derecho, a declararse como cabilderos o cabilderas refiriendo sus datos fiscales, es decir, si son personas físicas o morales, sus datos de contacto y páginas de internet, así como sus temas de interés y las comisiones en las que participan.

Independientemente de que los hombres siguen siendo mayoría en la actividad, el número de mujeres ha crecido año con año. En el 2015 las mujeres representaron el 33.5 por ciento de las 121 personas físicas registradas en total, al tiempo que eran el 22.6 por ciento de las acreditadas dentro de las 134 personas morales dadas de alta -se permiten dos agentes por firma. Es decir, en ese año habían 40 mujeres como personas físicas y 64 cabilderas dentro de las personas morales empadronadas.

Ganando relevancia con su buen desempeño, el número de cabilderas registradas en el Senado de la República, para el año 2019, ascendió a 59 mujeres inscritas dentro de las 147 personas físicas en total. Es decir, en cuatro años ya llegaron a ser el 40.14 por ciento. Igualmente, en el 2019 sumaron 81 mujeres acreditadas dentro de las 116 personas morales; o sea, de un 22.6 por ciento en 2015 ya llegaron al 37.15 por ciento.

Haciendo un recuento de estos datos, la participación de las mujeres y su rol en el cabildeo profesional a nivel federal viene aumentando y no se avizora que vaya a retroceder. Aunque todavía faltan sumar más, estas son buenas noticias, dado que la equidad de género y una paridad de cupo en los puestos claves dentro de la política son metas a alcanzar para una mejor calidad de la democracia.



El cabildeo y los grupos empresariales en tiempos del Coronavirus.
Identificar qué tipo de grupos de interés existen y las diferencias entre éstos, son tareas fundamentales a la hora de analizar un fenómeno como el cabildeo. Un grupo de interés puede definirse como una asociación de personas que, en base a uno o varios asuntos compartidos, intenta influir a su favor en la política sin formar parte del gobierno. Así y dada la relevancia que, en estos últimos días, han vuelto a tener los grupos de interés empresariales, vamos a referirnos a éstos. La intención es explicar, muy brevemente, por qué hoy hay grupos y líderes empresariales más influyentes que otros.

Mientras que el universo de los grupos de interés es complejo, porque éstos tienen discrepancias entre sí y hacia sus interiores, también difieren por los sectores que representan, por sus recursos, tipos de organización, liderazgos, extracciones o contactos partidarios, historia y un largo etcétera. Además, los grupos se distinguen entre sí por el tipo de relación que guardan con el gobierno en turno. A grandes rasgos se puede dividir este universo en dos grandes conjuntos, en base a un factor institucional: los grupos neo-corporativistas y los grupos pluralistas (C. S. Thomas y K. Klimovich, 2013).

Inicialmente hay que decir que los grupos neo-corporativistas son llamados de esta manera porque, como su nombre los describe, están relacionados o identificados a un modelo de democracia corporativista. De igual manera, los grupos pluralistas son llamados así porque están más ligados a la democracia liberal. Ninguno es mejor que el otro, pero el tipo de grupos, cabildeo y estrategias que prevalecen sufre variaciones dependiendo del régimen y modelo de democracia que opere en un momento determinado.

Si tenemos en cuenta que, actualmente en México opera un gobierno democrático más de corte corporativista, con mayorías en las cámaras legislativas y un liderazgo más centralista, es claro que grupos con características neo-corporativistas sean más exitosos en sus cabildeos que los grupos de corte pluralista. Aclaro que esto no es “chairos contra fifís”, es teoría de los sistemas de grupos de interés.

Sin querer agobiar más con teoría ni ciencias políticas, vale la pena remontarnos a noviembre del año 2018, cuando el entonces presidente electo López Obrador anunció que formaría un consejo de empresarios para ser consultado sobre asuntos económicos. Esta es una práctica más corporativista que pluralista. Por lo tanto, no debe ser motivo de suspicacias comprender por qué hay grupos y lideres empresariales de corte neo-corporativistas que, actualmente, tienen más ascendencia en sus cabildeos que otros. Es decir, la COPARMEX es un grupo de tipo pluralista, mientras que, por ejemplo, la CONCAMIN o empresarios como Salinas Pliego o el mismo Slim del Grupo Carso son del otro tipo. Y por lo mismo estos últimos, actualmente, tienen mayor atención del gobierno que el primero.

Un último comentario, aplicando la teoría a la actualidad. El hecho de que el jueves pasado, tras intensos cabildeos y contra-cabildeos, López Obrador haya convocado a una reunión a los líderes de grupos diversos como la CONCAMIN, el CCE, el Consejo Mexicano de Negocios y la Asociación de Bancos de México, nos habla de grupos que tienen titulares, estrategias y agendas más flexibles con la coyuntura que el de la COPARMEX. Sólo buscando ser descriptivo y propositivo, si Gustavo de Hoyos pretende ser más asertivo en su cabildeo, debería ponderar la flexibilidad para ser más exitoso en sus cometidos. El ejemplo lo está poniendo el CCE que, aunque es un grupo de interés más de corte pluralista, está siendo convocado a reuniones y consiguiendo cierto seguimiento en sus propuestas, tanto con el presidente como con senadores. El resultado está por verse y es otro asunto.
A lot.



El 4/20 y el cabildeo de la mariguana en México.

Este pasado lunes 20 de mayo (May 20th, por su fecha en inglés) se festejó el 4/20, es decir, el día mundial de la mariguana. Con esa reciente fecha como escusa, nos vamos a referir aquí sobre el cabildeo que en México se ha estado haciendo en torno a la canabis. Con muchos grupos cabildeando, aristas y un tema por demás polémico, vale la pena enterarse del estado de la situación del asunto y relajarnos un poco (o un chingo) de los temas que hacen a la crisis y el Covid-19.
Desde el año 2000 hasta la fecha, en el Senado y la Cámara de Diputados han ingresado un gran número de iniciativas de ley, que buscan legalizar la mariguana a nivel federal. En los últimos cinco años, son más de setenta iniciativas que, con sus singularidades, están buscando regular desde el cultivo, la producción e industrialización, la tenencia, la penalización, el consumo y la comercialización medicinal y lúdica, entre otros aspectos que hacen a la mariguana un asunto de interés público. Hay iniciativas de todos los partidos, y legisladores que traen el tema desde bastante tiempo atrás como, por ejemplo, el hoy senador por Puebla Alejandro Armenta Mier quien, en 2017, fue de los diputados que participaron en la legislación que modificaron la Ley General de Salud y al Código Penal Federal para permitir el uso medicinal y científico de la mariguana.

En la actual legislatura, ya van diez iniciativas presentadas en el Senado y tres en la Cámara de Diputados. En parte este frenesí de intentos de legalizar la mariguana, ha crecido sobre todo porque en Estados Unidos y Canadá, los socios del TLCAN o TMEC, su producción, comercialización y consumo ya es legal (primero lo fue para el uso medicinal y luego recreativo, también). Asimismo, porque el año pasado la Suprema Corte de Justicia de la Federación conminó al Senado a regular la materia en el plazo de un año. Y es que, urge dar claridad y certidumbre sobre un tema que va más allá del consumo medicinal o recreativo, y que llega a tener un uso industrial.

Así las cosas, a finales del año pasado y a inicios de este año las comisiones unidas de Salud, Justicia y Estudios Legislativos, con la participación activa de la Junta de Coordinación Política del Senado con el senador Ricardo Monreal a la cabeza, emprendieron la tarea de, por fin, legislar la materia. Para esto se realizaron foros, audiencias y actividades informativas para que los especialistas y cabilderos que representan a una amalgama plural de organizaciones y empresas, interactuaran con los legisladores. Es decir, con el propósito de promulgar una ley que haga a la mariguana legal y permita su producción, industrialización, comercialización y consumo de una manera similar que en otro países, el Senado abrió sus puertas de acceso para que el cabildeo haga su tarea en la búsqueda de influir a los tomadores de decisiones.

Por supuesto que este tema trae muchas y diferentes visiones, como los temas científicos versus los éticos, los de seguridad contra los de desarrollo económico, etcétera. Pero también trajo consigo e hizo palpables, las contrariedades del propio cabildeo. Por un lado, mostró cómo los grupos y empresas más organizadas y con mayores recursos, pueden actuar con más ascendencia sobre los legisladores, que los grupos con menor pericia y fondos para cabildear. Esto quedó de manifiesto con la cantidad de cabilderos representado a empresas transnacionales (sobre todo canadienses y estadounidenses), que supieron hacerse escuchar más que los grupos de especialistas y académicos.

Así, si bien en el padrón de cabilderos del Senado sólo hay registrados cinco personas físicas (tres son mujeres) y una persona moral que declaran, como tema de interés, la legalización de la mariguana, desde octubre pasado hasta febrero de este año cabildearon en este tema un número muy superior de representantes de empresas, grupos y organizaciones con interés en la industria del canabis o mariguana. Por ejemplo, fueron sonadas las participaciones de Khiron Life Science (que contrató a Vicente Fox), Aurora Cannabis, Constellation Brands (la empresa cervecera) y el Grupo Promotor de la Industria del Canabis (que agrupa a 25 empresas mexicanas).

Desafortunadamente, la pandemia del coronavirus, las presiones de algunos cabilderos y la falta de acuerdos legislativos, especialmente en el partido mayoritario, hicieron que el tema volviera a la congeladora legislativa del Senado. Habrá que esperar, quizá al año que entra, para ver si un gobierno de izquierda promulga esta ley que, según dicen aunque no queda claro, pertenece a su agenda.










1 Nownes, A. (2006). Total Lobbying: What Lobbyists Want (and How They Try to Get It). Cambridge: Cambridge University Press. Libro donado por un servidor y el Dr. Víctor Manuel Reynoso Angulo a la biblioteca de la UDLAP.