martes, 26 de agosto de 2014

La Casa tomada de Cortázar y una metáfora política.


Casa tomada, el cuento corto del escritor Julio Cortázar, ha tenido distintas lecturas e interpretaciones, siendo la política una de estas. Buscando hacer una pequeña aportación al centenario del nacimiento de este célebre escritor argentino, retomar el clásico cuento y ligarlo con la política es la intención de este artículo.

El cuento Casa tomada fue seleccionado de una publicación del año 1946 de la revista Sur, que dirigía Jorge Luís Borges, y se publicó en 1951 en el primer libro de Cortázar, Bestiario. En esos años, en Argentina gobernaba Perón y calaba la división política entre peronistas y antiperonistas, que aunque parezca increíble perdura hasta estos días. No pasó tiempo para que se hiciera la lectura de que el cuento era una insignia antiperonista, una despectiva forma de narrar la irrupción de los pobres a la vida política de la Argentina.   

Cortázar narra cómo dos hermanos son expulsados de su propia casa, donde su familia había vivido por generaciones. A causa de sonidos imprecisos, como murmullos o voces que se van apoderando de los espacios de la amplia casa, poco a poco algo va desplazando a los habitantes a lo largo de las habitaciones de la casa, hasta que los dos terminan en la calle. El protagonista en primera persona y su hermana Irene se resisten a abandonar la casa, lamentando las pérdidas que les ocasiona ese algo cada vez que toma una parte de la casa. Pero, cuando ésta es tomada completamente, no tienen más remedio que dejarla, llevándose únicamente consigo un reloj y la llave de la casa, de la cual se deshacen tirándola a la alcantarilla.

Una interpretación que tuvo Casa tomada, entre tantas, era que se trataba de una metáfora: la Argentina tradicional que retrocedía bajo la avanzada del peronismo y la participación en la vida política de sectores populares, hasta entonces, mayormente marginados. Esta visión ha significado un verdadero anatema contra el autor por parte de la cultura oficial peronista, que durante años lo calificó de “gorila” (término con el que se designaba a los opositores al gobierno de Perón). Cortázar ha dicho que esa interpretación del relato bien puede ser válida; sin embargo, declaró en varias ocasiones que el origen de la idea para el cuento proviene de un sueño, una pesadilla en la que un ente misterioso se hace presente en su casa y paulatinamente (por el temor) va empujándolo hacia distintas áreas de la casa, hasta que por fin, termina dejándolo fuera de ella sin siquiera haberse percatado de la precisa naturaleza o composición del mismo.

Casa tomada bien podría representar todos mis miedos, o quizá, todas mis aversiones; en ese caso la interpretación antiperonista me parece bastante posible, emergiendo incluso inconscientemente”, en una entrevista explicó el autor sobre su cuento. Es decir, la lectura política que se hizo al respecto bien pudo estar equivocada o sesgada; igualmente, vale la pena la interpretación y tomarla como una metáfora muy sugestiva para pensar la política y su acontecer. 

En tal sentido, la alusión de la casa tomada es una muy válida para representar lo que puede suceder en cualquier escenario político, es decir, cuando un grupo toma de a poco el poder desplazando a otro. En la Argentina de los años 40 y 50 sucedió con el peronismo. En México, con las diferencias de cada caso, la metáfora de la casa tomada pudo simbolizarse con la foto de Pancho Villa y Emiliano Zapata en el Palacio Nacional, o cuando el PAN venció y llegó a Los Pinos. 

miércoles, 13 de agosto de 2014

Diplomacia parlamentaria entre México y Argentina.


Un tema todavía poco explorado viene a colación dado que, este lunes y martes, el Congreso mexicano recibió a representantes del Congreso argentino. El tópico es la denominada “diplomacia parlamentaria”. Pero más allá del tema en sí, un dato le da más color al encuentro interparlamentario mexicano-argentino: el Vicepresidente de la Argentina, Amado Boudou, que constitucionalmente es el presidente del Senado, está doblemente procesado judicialmente por graves delitos de corrupción.

Para introducir muy brevemente el concepto de diplomacia parlamentaria y llegar al caso, esta consta de prácticas que aunque no están del todo legisladas, sí tienen sustento legal y se desarrollan entre diferentes representaciones parlamentarias para fines de enlace y acercamiento entre países y gobiernos, cooperación e intercambio de prácticas legislativas y opiniones en diversos temas de agenda, así como para reforzar las relaciones internacionales entre dos o más países. La diplomacia parlamentaria, básicamente, se divide en las actividades de los Grupos de Amistad, las Reuniones Interparlamentarias y los Organismos Parlamentarios Internacionales (Juan Ramírez Marín: 2006). Aunque sale a la luz pública más regularmente cuando se reúnen parlamentarios de México y Estados Unidos, o con los de Canadá, este tipo de reuniones protocolarias se mantienen con otros países también.  

En mayo pasado, el Vicepresidente de Argentina, Amado Boudou había recibido en el Salón Gris de la Cámara alta de ese país a un grupo de legisladores mexicanos para avanzar en la preparación de la primera Comisión interparlamentaria argentino-mexicana. Así, la visita del grupo de parlamentarios argentinos a México sirvió para constituir esta comisión de trabajo. Así las cosas, un comentario cabría hacer sobre la constitución de las legaciones parlamentarias que salen de su país con carácter protocolario.  

Muchas veces se cree que los viajes de diplomacia parlamentaria son una especie de vacaciones pagas para legisladores que salen de tour por algún país extranjero, o que son una especie de pago por algún favor. Pero para retraer este asunto político de lo protocolario de los grupos que llevan tal representación, la representatividad del parlamento se arregla en la conformación proporcional de estos grupos interparlamentarios internacionales. Por lo general, estas delegaciones se conforman tanto por legisladores de los partidos de oposición y como por el oficialista. Pero para el reciente viaje a México, la legación argentina no se ajustó a tal premisa.  

Como informa el periódico argentino Ámbito Financiero, el titular de la Cámara alta partió de Buenos Aires este sábado acompañado por una comitiva integrada sólo por legisladores oficialistas, entre ellos los diputados Guillermo Carmona, Susana Canela y Gloria Bidegain, y los senadores Rodolfo Urtubey, Pablo González, Liliana Fellner, José María Roldán (Frente de Todos) y Lucila Crexell (Movimiento Popular Neuquino). Si bien estaban invitados los diputados de la oposición Hugo Maldonado (UCR), Guillermo Durand Cornejo (Unión PRO), Ricardo Cuccovillo (Frente Amplio Progresista) y Nelly Lagorio (Frente Renovador), finalmente decidieron bajarse en una nueva señal de repudio por el doble procesamiento del Vicepresidente en el caso Ciccone –Boudou está acusado de apropiarse, a través de testaferros, de la empresa que imprime los billetes en la Argentina– y en la causa por irregularidades en la compra de un auto particular.

Este hecho habla mucho del estado de la democracia en Argentina. Por un lado, la conformación de la delegación de parlamentarios argentinos para el viaje a México es un gesto del carácter del gobierno y del bloque oficialista en el Congreso argentino, así como de la relación que existe entre los grupos parlamentarios de aquel país. Por otro lado, el hecho que desataca es que, los legisladores de oposición que estaban citados al viaje, declinaron la invitación por repudio a la figura del Vicepresidente y Presidente del Senado, Amado Boudou, que sigue en funciones y está procesado en dos causas judiciales.

Este hecho es de destacar, dado que si para algo sirven las comisiones interparlamentarias de este tipo es para hacer relaciones diplomáticas. En tal sentido, la figura de Amado Boudou no ayuda mucho a la diplomacia parlamentaria argentina, ya que su honorabilidad y continuidad constitucional está en vilo, esperando el resultado de los jueces. Tampoco apoya a la relación institucional mexicana-argentina. Con lo anterior, ¿qué imagen le da este condimento judicial al encuentro interparlamentario entre México y Argentina? No muy halagüeña.