miércoles, 19 de enero de 2011

Lobbying y Watergate

Hablando de lobbying o cabildeo, historia política y comparaciones curiosas.

Una hipótesis de la ciencia política argumenta que a mayor grado de poliarquía mayor cantidad de lobbying. Poliarquía es un modelo pluralista de democracia y lobbying o cabildeo es la gestión de intereses de distintos grupos ante los poderes del Estado. Entonces, siguiendo la línea de la hipótesis planteada, se puede comprobar por qué en México el lobbying ha crecido en los últimos años y, entre muchas otras cosas, se puede entender por qué el lobbying se transformó en las décadas de los 60 y 70. Además, se puede hacer una comparación curiosa.

En los Estados Unidos de la década de los 60 brotaron los movimientos sociales, como el pacifista o el ecologista, y en los 70, a principios de la década, explotó el escándalo político más bochornoso de la historia de ese país: Watergate. A Nixon le costó su presidencia y al presidencialismo estadounidense, que venía de la época de Franklin Deleano Roosevelt, le costó relegar poderes al Congreso, los cuales permitieron la entrada de muchos lobbies sociales al juego político. Así, el poder legislativo y los lobbies sociales, cada quien en sus dimensiones, se hicieron más importantes en Washington, la capital política de Estados Unidos. Eso significó Watergate para muchos autores académicos; más allá del escándalo –las infiltraciones ilegales en las oficinas de campaña de los demócratas–, All the President’s Men, el Washington Post y la crisis que llevó a Nixon a renunciar a la presidencia, para no enfrentar el impeachment que lo hubiese llevado a un humillante juicio público.

El ejemplo de Estados Unidos en los años 70, Watergate y el lobbying es interesante por lo siguiente. Aunque con muchos matices que una comparación científica tiene que encontrar, y más al comparar países como Estados Unidos y México, el escándalo del 68 en México y, sobre todo, el de las elecciones de 1988, permitieron a un embrionario lobby social aparecer y tener cierta influencia en temas puntuales de la agenda pública. Muy de a poco, y muchos ponen fecha en 1997, el Congreso empezó a tener independencia del Presidente y a ser actor importante para la toma de decisiones públicas. Es decir, a más poliarquía más cabildeo, porque si el Congreso es un contrapeso institucional efectivo, más y diversos intereses van a llegar al Congreso de la Unión parar abogar por sus intereses.

Con todo, seguro que hacer comparaciones es arriesgado, pero tomar la historia como ejemplo y encontrar algunas coincidencias, por más leves que sean, es interesante para un análisis político. El lobbying es un tema apasionante y poco explorado en México y América Latina, por eso pensar en comparaciones como las de este artículo puede ser sugestivo. En la década de los 70 el Congreso de los Estados Unidos cambió y se abrió, entre otras cosas, por causas de un escándalo político. En la década de los 90, en México, por primera vez el Congreso de la Unión no tuvo una mayoría con un mismo símbolo partidario. En ambos casos, con todas las distancias que caben, el lobbying –o cabildeo– salió beneficiado y empezó a ser más usado por grupos de interés sociales, además de los clásicos lobbies empresariales, sindicales y corporativistas, porque existían más y nuevas vías de acceso a la toma de decisiones públicas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario