viernes, 1 de octubre de 2010

De Ecuador y la actualidad de las Américas

“En Ecuador se produjo un intento de golpe de Estado fallido”, fue la declaración de los cancilleres de la UNASUR (Unión de Naciones Sudamericanas) sobre los sucesos que el jueves último mantuvieron a Ecuador y el continente en vilo. Como se supo por la noticias, grupos díscolos y minúsculos de policías y militares detuvieron por horas al presidente Correa, quien, en un operativo de fuerzas de elite, fue rescatado por la noche. La noticia inquietó al continente entero, fue un digno show de televisión en vivo, y los hechos fueron repudiados por todos los países. Se habló de desestabilización, repudio a la intentona de golpe contra un gobierno constitucional, unión sudamericana, etcétera; sin embargo, en el trasfondo, hay varios elementos de los que no se han hablado tanto y serían importantes tomar en cuenta a la hora de analizar y hacer hipótesis tentativas de lo que pasó el jueves en Ecuador y la región.

Poniendo lo sucedido en Ecuador en perspectiva, las teorías realistas y neorrealistas de las relaciones internacionales –que tienen que Kenneth Watlz como principal teórico– sostienen que el sistema internacional, a contraposición de lo que sucede hacia el interior de los Estado-Nación, se desenvuelve en un contexto anárquico. Anarquía entendida como falta de instituciones y jerarquías que rijan la vida del concierto internacional con cierta estabilidad, no en alusión al caos. Sin embargo, según teóricos del realismo periférico como Carlos Escudé, para el caso latinoamericano esa teoría no necesariamente se ajusta a la realidad, como sí podría ser para los casos de África, Asia y la misma Europa. Es decir, en América Latina hay jerarquías claras y Estados Unidos es el hegemón que rige desde Alaska hasta Tierra del Fuego.

Con esto en mente, y mirando el mapa sudamericano de los últimos diez años, la cantidad y calidad de socios que los Estados Unidos tienen en la región se ha visto disminuida. Durante estos años del siglo XXI nacieron la UNASUR y el ALBA, dos organizaciones regionales que han buscado quitar poder y deslegitimar a la OEA (Organización de Estados Americanos), que es la organización continental creada, después de las Segunda Guerra Mundial, con el liderazgo de Estados Unidos. Así, primero con el ALBA (Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), que es la alianza regional de países “bolivarianos” –Venezuela, Bolivia, Ecuador, Cuba y Nicaragua–, y después con la UNASUR, que viene siendo la OEA pero sin Estados Unidos, los países del sur de América han intentado contrarrestar la hegemonía del poderoso del norte como no se había visto en mucho tiempo o, quizás, nunca jamás.

En tal sentido, académicos como Noam Chomsky ha puesto en circulación la tesis de que la hegemonía de los Estados Unidos ha estado decayendo pronunciadamente. Es verdad, pero la hegemonía de Estados Unidos no ha decaído tanto como algunos quisieran, o por lo menos no ha sido equiparada o rebasada. Mientras el PIB –Producto Interno Bruto– de China, que ya pasó a Japón y es el segundo Estado-Nación más rico del mundo, ronda los 6 trillones de dólares, el de Estados Unidos colma los 13. Por otro lado, la retirada estadounidense de Iraq y Afganistán significa un reagrupamiento de sus tropas, es decir, capacidad militar disponible para estabilizar zonas problemáticas como América Latina, que tiene países que para la CIA, todavía con la visión de la Guerra Fría, son claramente países comunistas.

Pero de ahí a plantear que Estados Unidos estuvo detrás de lo que sucedió en Ecuador suena muy grotesco. La hegemonía de Estados Unidos en Ecuador está asegurada desde que su moneda es el Dólar, más allá de que gobierne un presidente populista o no. Por esto, se nota un tanto actuado que casi inmediatamente de ser detenido Correa en Quito, los demás presidentes de la región acordaran reunirse en Buenos Aires para, juntos, repudiar lo ocurrido y apoyar al ecuatoriano en el marco de la UNASUR. Cabe decir que ambas organizaciones, UNASUR y ALBA, nacieron y se desarrollan con mucho del impulso y petrodólares de la República Bolivariana de Venezuela, a cuyo presidente le gusta el protagonismo y el show.

De todas formas, en la UNASUR no hay un hegemón que apadrine a la organización ni una inserción de ésta en la vida de los miembros que permita equipararla con la OEA. Tampoco existe una cohesión perfecta entre los miembros, como se quiere mostrar. Por ejemplo, a la plenaria especial de Buenos Aires Lula faltó por cuestiones electorales y el presidente de Chile aprovechó la ocasión para, en realidad, encontrarse con Cristina Kirchner para reclamarle por la extradición de un chileno terrorista en épocas de democracia que está refugiado en Argentina. Es decir, la UNASUR no parece tan fuerte como quisieran en el ALBA. Así, una hipótesis tentativa en relación a lo ocurrido el jueves en Ecuador es que el supuesto intento de golpe en Estado bien pudo ser una excusa fabricada o exaltada para intentar alinear a los países de la región con el discurso bolivariano, para ejercitar la identidad antiimperialista y mostrar unidad o poder regional frente a los Estados Unidos.

Con todo, como sucede con este tipo de situaciones, que están sujetas a diferentes interpretaciones, teorías y opiniones, casi siempre las noticias de coyuntura sobrepasan al análisis y se convalidan posiciones binarias que simplifican el estado de la situación en la región. Por un lado, salen a la luz las declaraciones de aquellos que aseguran que Estados Unidos –el “imperio” en el diccionario bolivariano de Chávez– está detrás de la “intentona” de golpe de Estado contra el gobierno constitucional de Correa; por el otro lado, resuenan aquellos que hablan de Correa como autoritario y golpista real de la democracia. Por esto mismo, para intentar no caer en binarismos, valdría la pena mirar del Hemisferio Occidental, es decir, las Américas, y prestar atención a cómo se vienen moviendo las piezas en el mapa. Quizá así se puede apreciar un poco mejor la coyuntura regional y lo ocurrido en Ecuador.

No hay comentarios:

Publicar un comentario